Alianza entre unos narcos albaneses y un joven catalán para cultivar marihuana en Barcelona

Cinco plantaciones desmanteladas y 14 detenidos  / CNP
photo_camera Cinco plantaciones desmanteladas y 14 detenidos / CNP
La Policía Nacional consigue desarticular una organización criminal albanesa dedicada al cultivo y tráfico de marihuana, que se valía de otro joven vinculado con el sector inmobiliario en España para afincar sus raíces en Catalunya

Desde hace años, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado alertan de las crecientes sinergias, detectadas en Catalunya, entre organizaciones criminales extranjeras y productores u otros sectores locales. De este modo, los de fuera se sirven de los de dentro para afincar en esta región sus negocios ilícitos, principalmente relacionados con el tráfico de marihuana. 

Y esto, es lo que se ha dado recientemente entre un grupo de narcos albaneses y otro de españoles, vinculados al sector inmobiliario. Según informa la Policía Nacional, en 2021 se detectó que un grupo de españoles, relacionados con el mundo inmobiliario, estaba facilitando el asentamiento de una organización criminal albanesa en la provincia de Barcelona. Su posición en el mercado de la vivienda les permitía ofrecer a los narcotraficantes naves industriales y locales de todo tipo donde poder instalar sus plantaciones.

Ayudaba a un grupo de albaneses a instalarse en Catalunya

A raíz de este primer input, los agentes de la Policía Judicial del CNP en Barcelona iniciaron una investigación. Un año después, los investigadores dan por cerrado el caso, con la desarticulación de esta banda y con la detención de 14 personas, todas ellas acusadas de un delito contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y defraudación del fluido eléctrico.

La explotación de la investigación se dio después de identificar al principal intermediario entre los narcos y los agentes inmobiliarios. Se ha constatado que, bajo el pago previo de una comisión, este joven ayudaba a esta red criminal a asentarse en España. Para ello les dotaba de la logística e infraestructura necesaria, arrendando diferentes naves ubicadas en polígonos aislados, donde cultivaban marihuana de forma masiva que posteriormente distribuían en distintos países de Europa.

Utilizaban sofisticados sistemas electrónicos para pasar inadvertidos

Para el mantenimiento de estas plantaciones de marihuana, los detenidos necesitaban una gran cantidad de fluido eléctrico, que obtenían de manera ilícita. Dicha defraudación la ocultaban mediante un sofisticado sistema de ingeniería eléctrica que dificultaba la investigación policial, poniendo, al mismo tiempo, en peligro las propiedades colindantes por el elevado riesgo de incendio de estas instalaciones fraudulentas.

Con estas medidas, según los investigadores, habrían pasado inadvertidos durante los últimos años hasta que se pudo iniciar la investigación.

Nueve entradas y registros

En total, se realizaron 9 registros en distintos municipios de la provincia de Barcelona, consiguiendo intervenir hasta cinco plantaciones. Durante estas entradas, se pudo aprehender más de 4.000 plantas de marihuana, así como, más de 10.000 euros en efectivo, seis terminales móviles, documentación variada y numeroso material que utilizaban en las plantaciones como ventiladores, aires acondicionados, filtros y extractores.

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