El padre de Olivia sí que fue condenado por violencia de género

Eugenio García fue condenado en 2020 por violencia de género / Archivo
photo_camera Eugenio García fue condenado en 2020 por violencia de género / Archivo

Cuatro días después de conocer que Noemí Martínez presuntamente acabó con la vida de su hija Olivia, de 6 años, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirma que el padre de la menor sí que fue condenado por violencia de género en 2020

El pasado domingo 30 de octubre, Noemí Martínez Lago, de 48 años, presuntamente mató a su hija Olivia, de 6 años, suministrándole un cóctel mortal de pastillas: una mezcla de ansiolíticos y de antinflamatorios que tenía recetados por prescripción médica. Lo hizo después de conocer que había perdido la custodia de la pequeña.

Tras la reclamación judicial presentada por el padre de la menor, Eugenio García, una juez consideró que la menor debía estar en la provincia de Segovia con su progenitor, lugar donde había vivido antes del divorcio de sus padres, y no en Gijón, donde se fue en 2021 con Noemí tras la separación del matrimonio. Sin embargo, fuentes cercanas a la familia aseguran que la madre no quería entregar a su hija a Eugenio, al que acusa de maltrato. “Antes muerta que con un maltratador” llegó a verbalizar Noemí.

Eugenio fue condenado a nueve meses de prisión

Y es que lo cierto es que desde incluso antes de su divorcio – cuya sentencia se conoció en febrero de 2019 – existen varias denuncias cruzadas entre Noemí y Eugenio. Una de dichas denuncias llegó a juicio y en febrero de 2020 el padre de Olivia fue condenado a nueve meses de prisión por un delito de violencia de género por el Juzgado de lo Penal 1 de Segovia.

Tal y como adelanta ABC, el fallo fue confirmado en noviembre de ese año por la Audiencia Provincial, aunque, a la vez, quedó suspendido por un plazo de dos años bajo condición de que Eugenio García no volviera a delinquir en ese plazo. Esta información, confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, relata cuatro días después de conocerse los hechos, el “calvario” judicial vivido por la expareja.

Noemí tenía la custodia ante la condena por malos tratos

El procedimiento de divorcio se inició en 2018, cuando ya se tramitaba la denuncia por malos tratos presentada con anterioridad por Noemí Martínez contra Eugenio García. A raíz de esa denuncia se adoptaron medidas cautelares civiles y penales, entre ellas una orden de alejamiento, y se instruyó el procedimiento hasta la celebración de juicio.

La sentencia de divorcio, continúa la misma nota del Tribunal Superior de Castilla y León, se dictó en febrero de 2019. Al existir un procedimiento abierto de violencia machista, el juez otorgó la custodia de Olivia a su madre. Decisión más tarde ratificada por la Audiencia de Segovia, en enero de 2020.

La juez cambió de opinión

El Superior de Justicia de Castilla y León revela que más tarde, entre los años 2021 y 2022, Noemí solicitó autorización al juez para trasladarse a vivir con Olivia a Gijón. Sin embargo, la mujer se mudó a la capital asturiana antes de obtener el permiso expreso del juez, por lo que la justicia le informó que tenía que volver a fijar su residencia en Palazuelos de Eresma (Segovia), el pueblo natal de la pequeña.

Fue entonces, cuando Eugenio García pidió la custodia de su hija. No obstante, Noemí recibió finalmente la autorización para marcharse con su hija a Gijón, pero el pasado 27 de octubre todo cambió y la juez que llevaba el tema de la custodia decidió, finalmente, que “lo mejor para Olivia” era estar en su ciudad natal. Lo argumentó “al entender que la menor tenía sus raíces en la provincia de Segovia, su padre, su familia extensa, colegio, vecinos y amigos y ese interés superior de la menor es el que debía primar”.

Tras esta última decisión judicial, Noemí mató a la pequeña Olivia. 

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