Crimen de Pontons: la Guardia Civil busca nuevas pruebas en otra vivienda del acusado en Barcelona

Agentes de la Guardia Civil durante el registro de la vivienda del acusado en Barcelona
photo_camera Agentes de la Guardia Civil durante el registro de la vivienda del acusado en Barcelona

Para registrar la vivienda del presunto asesino de Pontons (Barcelona) se han desplazado desde Madrid agentes de élite del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil que han participado en otros casos muy importantes como el de Diana Quer o el del niño Gabriel, en Almería

Pocos minutos antes de las 9.00h de la mañana de este miércoles 11 de enero, dos coches rotulados y una furgoneta del Laboratorio Central del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil llegaban al número 430 de la calle Castillejos de Barcelona. Agentes de la a Unidad Orgánica de Policía Judicial, acompañados con los compañeros del Equipo de Inspecciones Oculares, que se han desplazado expresamente desde Madrid, han entrado a los bajos del edificio. Se trata de un local, habilitado como vivienda, propiedad de Jorge Ferrandis, el hombre de 43 años acusado de matar y descuartizar a su pareja en 2021, para luego congelar sus restos y enterrarlos, meses después, en una finca de Pontons (Barcelona).

El acusado, esposado y custodiado por dos agentes de la Benemérita, ha entrado al inmueble junto con los investigadores y la comitiva judicial. Se prevé que el registro dure días, con el objetivo, según fuentes policiales, de encontrar indicios que puedan ayudar a los agentes a reconstruir los hechos. “Se han desplazado desde Madrid agentes de élite del Servicio de Criminalística que han participado en otros casos muy importantes como el de Diana Quer o el del niño Gabriel, en Almería”.

Los inicios de la investigación

De este modo, los agentes de la Benemérita esperan poder montar el puzle de los hechos y averiguar qué es lo que sucedió en verano de 2021, cuando se pierde el rastro de la mujer, la presunta pareja de Jorge Ferrandis y de la que nadie denunció su desaparición. Cabe tener en cuenta, matizan las mismas fuentes de la Guardia Civil, que el cuerpo todavía no ha sido identificado y que siguen pendientes de los resultados de las pruebas forenses. “Hemos cotejado el ADN de la víctima con el de un presunto familiar, y estamos convencidos de que se trata de la misma persona, falta la confirmación científica”.

La investigación se inició en noviembre de 2022, después de que un vecino denunciara ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil que un vecino estaba haciendo excavaciones sospechosas en una finca de Pontons. Los agentes del SEPRONA rápidamente dedujeron que aquella fosa podría esconder algún delito contra la integridad de alguna persona y derivó el caso a la Policía Judicial.

La mujer no daba señales de vida desde 2021

Los agentes de la Policía Judicial cogieron las riendas de la investigación: primero localizaron al propietario de la finca, un actor venido a menos conocido como Jorge Ferrandis. A continuación, empezaron a investigar a su entorno y descubrieron que tenía alguna relación con una mujer. Entonces el objetivo de la Benemérita fue localizarla, pero no mostraba señales de vida des del verano de 2021. “La mujer había desaparecido, pero nadie había denunciado su desaparición. No daba señales de vida desde hacía meses y fue entonces que los investigadores creyeron que en la fosa de Pontons podría estar escondido su cuerpo”.

Fue entonces, después de meses tratando de montar un puzle en el que faltaban muchas piezas, que se pidió a la autoridad judicial de Vilafranca del Penedès la autorización para entrar en la finca y descubrir qué se escondía bajo esa chapucera excavación.

Objetivo: reconstruir los hechos

A 135 centímetros de profundidad, los agentes encontraron las bolsas con los restos de una mujer, quien sospechan, a falta de la confirmación científica, que se trata de la pareja de Ferrandis. Él mismo confesó el crimen, asegurando que congeló su cuerpo durante un año en una de sus viviendas de Barcelona antes de enterrarla en esta fosa de Pontons. En sede judicial, como adelantó eltaquigrafo.com en exclusiva, llegó a decir que su mujer se quería suicidar y que él, Ferrandis, sólo la ayudó. Teoría que los investigadores no creen en absoluto.

Por eso, la Guardia Civil se centra ahora en reconstruir los hechos a partir de los indicios que puedan ir encontrando en las propiedades de Ferrandis. De hecho, el día de su detención, el pasado 3 de enero, los investigadores ya registraron uno de sus inmuebles en Travessera de Gràcia, muy cerca de donde se encuentran este miércoles. En el primer registro se hallaron los pertenencias personales de la mujer que se considera que se trata de la víctima, además de herramientas y utensilios susceptibles de haber sido utilizados para la excavación de la tumba y abundante material como dispositivos de almacenamiento y teléfonos móviles.

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