Las ‘narcolanchas’ para el transporte de hachís se fabrican en Catalunya

Operativo conjunto de los Mossos, la Guardia Civil y  Vigilancia Aduanera  /  CME
photo_camera Operativo conjunto de los Mossos, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera / CME
La presión policial contra el tráfico de hachís en el Campo de Gibraltar ha obligado a los narcos a buscar otros territorios para asentar sus bases logísticas. De hecho, también han abandonado las viejas rutas, llegando hasta el litoral catalán

Marruecos es el principal productor de hachís a nivel mundial, y el Estrecho de Gibraltar ha sido históricamente la ruta más rápida y eficaz para mover buena parte de todas las toneladas de esta droga de un continente a otro. ¿Cómo? Con las conocidas ‘narcolanchas’. Embarcaciones semirrígidas, pequeñas y ligeras, capaces de cruzar las aguas del Estrecho en 30 minutos aproximadamente. Pues bien, una de las principales redes de fabricación de estas ‘narcolanchas’ ha sido desmantelada bien lejos del Campo de Gibraltar: en Castelló d’Empuries, en la provincia de Girona.

Tiene sentido: la presión policial contra el tráfico de hachís en el Campo de Gibraltar ha obligado a los narcos a buscar otros territorios para asentar sus bases logísticas. De hecho, han abandonado, incluso, las viejas rutas y están innovando con nuevas áreas de desembarco, como zonas boscosas del Guadalquivir o, incluso, por el Delta del Ebro. Y es que, precisamente, esta operación policial, liderada por los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil, junto con Vigilancia Aduanera, ha permitido constar que la organización desarticulada empezaba a transportar la droga entre Marruecos y el litoral catalán.

19 detenidos y 22 embarcaciones decomisadas

De este modo, Mossos d’Esquadra y Guardia Civil han podido desarticular a esta organización que desde una nave de Castelló d’Empuries se dedicaban a fabricar las embarcaciones en función de la demanda de los traficantes. En total, se han detenido a 19 personas, uno de ellos, el considerado líder del entramado ya en prisión; y, se han decomisado más de una veintena de embarcaciones, según el resumen de la operación, que aunque fue hace dos semanas, no se ha conocido hasta hoy.

Desde el mes de julio de 2021 que los Mossos d'Esquadra iban detrás de esta organización. De hecho, los agentes detectaron un primer varamiento de una embarcación que, por sus características, los investigadores determinaron que podía tratarse de un navío destinado al narcotráfico. También se supo que se habían puesto en circulación tres embarcaciones más, de alta velocidad, que también estarían destinadas al tráfico internacional de hachís en las localidades gerundenses de Roses, Llançà y Empuriabrava. Ante estos indicios, de forma inmediata, se estableció un equipo conjunto de investigación (ECI) entre los tres cuerpos y se dio inicio a la ‘operación Osiris’

Soporte logístico a los narcos

Los narcotraficantes dedicados al transporte de hachís desde Marruecos contactaban con los investigados y hacían la petición de las embarcaciones que deseaban. En función de la demanda, conseguían los equipamientos náuticos más adecuados, que en muchos casos provenían de empresas extranjeras de la industria náutica. Además, este entramado de la náutica ilegal no solo se encargaba de poner los barcos a punto, sino que también participaba en su traslado hasta el punto de la costa donde se tenían que poner en mar. Además, según detallan los investigadores, todas las ‘narcoslanchas’ cumplían con ciertas características: pequeña dimensión, motores potentes, y una «considerable» capacidad de carga.

Explotación de la investigación

Cuando los tres cuerpos policiales pudieron confirmar sus sospechas, el juez de guardia ordenó la entrada y registro de seis pisos y de la nave que se utilizaba como centro logístico de la banda, en las localidades Roses, Salt y Castelló d'Empúries. Se detuvieron los siete principales investigados, de edades comprendidas entre los 25 y los 38 años, alguno de ellos investigado con anterioridad por delitos relacionados con el tráfico de drogas. Además, también se detuvieron once personas más vinculadas con la organización, pero que hacían servicios logísticos secundarios.

Durante los registros, los investigadores también incautaron 48.270 euros en efectivo, así como de medio kilo de cocaína rosa. Con todo, la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones, ya que algunos de los pagos por los servicios náuticos, además, podrían haberse abonado con droga.

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