REPORTAJE

Los neonazis de 'Combat 18' son 'viejos conocidos' de la ultra derecha española

Todo el material recuperado por Policía Nacional y Mossos d'Esquadra a los miembros de 'Combat18' /  CNP - CME
photo_camera Todo el material recuperado por Policía Nacional y Mossos d'Esquadra a los miembros de 'Combat18' / CNP - CME
El grupo de neonazis de 'Combat 18', desarticulado recientemente por Policía Nacional y Mossos d'Esquadra, buscó financiarse a través del narcomenudeo de marihuana a la vez que recibían ayuda económica de sus homólogos franceses 

Hace aproximadamente un año, entre octubre y noviembre de 2022, el patrullaje virtual que realizan agentes expertos en la detección de movimientos de radicalización ultraderechista permitió captar, en la provincia de Barcelona, el estallido de un grupo de ultras identificados con 'Combat 18'. Este entramado internacional, vinculado al nacionalsocialismo y al supremacismo blanco, se considera el "brazo armado" de la organización de ultraderecha 'Blood and Honour(Sangre y Honor); ilegalizada en España en 2010. 

Tras constatar que este grupo supremacista cada vez tenía más buena acogida en foros y eventos organizados por la ultraderecha española, agentes expertos de Policía Nacional y Mossos d'Esquadra decidieron aunar fuerzas para evaluar el riesgo real de este entramado, su situación e intenciones en España, así como sus conexiones internacionales. Fue entonces que arrancó el operativo 'Drakarispara los Mossos y Arnopara la Policía Nacional en contra de este primitivo grupo de violentos neonazis. 

Un cambio de paradigma respecto al resto de Europa

La sorpresa de los investigadores, aseguran fuentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional a preguntas de eltaquigrafo.com, fue descubrir el perfil de los seguidores. "A diferencia de la tendencia europea, en España nos encontramos con hombres y mujeres que rondan la cuarentena, viejos conocidos del movimiento ultraderechista español, radicalizados a la vieja usanza" reconoce un inspector de la Policía.

Un escenario completamente diferente al paradigma europeo, donde los nuevos ultras suelen ser chicos muy jóvenes, que se radicalizan de forma "autodidacta e individuala través de las redes sociales y el ciberespacio. "Estos jóvenes suelen ir en solitario y ellos mismos se descargan los manuales que corren por Internet para radicalizarse y construir armas a través de impresoras 3D. Crean una comunidad virtual y planean los posibles ataques online".

Sin embargo, nada de eso se ha dado en este caso, ya que los detenidos en España han seguido las viejas tradiciones de los grupos neonazis.

Radicalizados a la vieja usanza 

Según las mismas voces de la Comisaría General de Información, estas viejas tradiciones de radicalización son más tangibles: "Siguen unos patrones mucho más estructurados, alejados del terrorista asimétrico de las generaciones más jóvenes. Respetan una estructura muy bien definida, con reparto de cargos y tareas. Y, además, mantenían reuniones físicas con el objetivo de crear un proyecto ultraderechista mucho más sólido con fuentes de financiación estables y conexiones con otros grupos extranjeros". 

De hecho, la larga trayectoria de los integrantes del capítulo español de 'Combat 18' en relación con el movimiento nacionalsocialista ya les proporcionaba de entrada firmes conexiones con otros grupos homólogos extranjeros. En este sentido, las fuentes consultadas aseguran que fue el capítulo francés de este entramado criminal quienes animaron a los detenidos en España para constituir 'Combat 18' en nuestro país; llegando a proporcionarles parte de su financiación inicial. 

Intentaron financiarse con el narcomenudeo de marihuana 

El grupo todavía se encontraba en una fase muy inicial de su consolidación. En esta primera etapa, explican las voces de la Comisaría General de Información, "el objetivo era asentar bien sus bases, reclutar nuevos militantes y conseguir fuentes de financiación para sostener el capítulo y abastecerse de armas. Luego ya vendría la fase en la que prepararían ataque concretos, pero los detuvimos antes de que esto pasara". 

De este modo, se encontraban en plena fase de expansión: buscando, principalmente, nuevos miembros y nuevas maneras de conseguir capital. Aunque sus padrinos franceses les prestaron algo de dinero para poner en marcha el proyecto, la venta de merchandising era su principal fuente de ingresos. "El merchandising lo vendían a través de sus canales y foros online, pero también en eventos y reuniones con otros grupos afines a la extrema derecha como pueden ser los moteros o los hooligans de equipos deportivos". 

Además, también intentaron generar ingresos a través del narcomenudeo de marihuana, afirman las voces consultadas por esta redacción.

Acción preventiva para evitar daños mayores

Paralelamente, fuentes policiales matizan que aunque se conocían con miembros de grupos como Los Casualla facción más violenta de los Boixos Nois -- los hooligans del Barça --, no se dedicaban "al mismo negocio". "Mientras Los Casuals se vinculan claramente al crimen organizado, Combat18 tiene un origen mucho más político, defendiendo la violencia como único medio para conseguir su fin deseado: recuperar la hegemonía blanca y las tradiciones europeas". 

De este modo, y ante la crisis actual por el estallido del conflicto armado en la Franja de Gaza, momento en el que se han disparado las amenazas terroristas y los delitos de odio, los expertos de Policía Nacional y Mossos d'Esquadra decidieron explotar la investigación y frenar el crecimiento del grupo para evitar daños mayores. "Aunque todavía no tenían unos objetivos claros, siguiendo la tendencia europea e internacional, creemos que iban a atacar símbolos musulmanes y judíos, así como a personas de colectivos más vulnerables por su condición sexual, raza o ideología".

Libertad con cargos y medidas cautelares

Con la explotación de la investigación, dieciséis personas (13 hombres y 3 mujeres) quedaron detenidas, acusadas de los presuntos delitos de constitución, pertenencia y dirección de organización criminal, delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales las libertades públicas, delito de tenencia ilícita de armas y explosivos y delito contra de salud pública. 

Doce de los dieciséis finalmente pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción 3 de Manresa (Barcelona), que tutela la investigación, cuya titular acordó su puesta en libertad provisional con medidas cautelares. Paralelamente, durante los registros practicados se pudieron incautar unas 50 armas blancasarmas prohibidas como pistolas o subfusiles objetos de simbología nacionalsocialista. Asimismo, se localizó un manual de explosivos. 

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