Prevención del suicidio policial: “debajo del uniforme hay personas de carne y hueso, no de acero”

El pasado 19 de julio se reconstituyó el grupo de trabajo contra el riesgo de suicidio en el cuerpo de los Mossos d’Esquadra   /   CME
photo_camera El pasado 19 de julio se reconstituyó el grupo de trabajo contra el riesgo de suicidio en el cuerpo de los Mossos d’Esquadra / CME
Por primera vez en años, y gracias al trabajo de los sindicatos, el suicidio policial parece que se sitúa en el centro de la mesa de debate. Está en el foco de la Administración y un poco más cerca de dejar de ser el gran tabú.

El pasado 19 de julio se reconstituyó el grupo de trabajo contra el riesgo de suicidio en el cuerpo de los Mossos d’Esquadra. Por primera vez en años, y gracias al trabajo de los sindicatos, el suicidio policial parece que se sitúa en el centro de la mesa de debate. Está en el foco de la Administración y un poco más cerca de dejar de ser el gran tabú. Porque, si la muerte por suicidio, en general, es una realidad silenciada, imagínense cuando la víctima es un policía. Además, que este grupo de trabajo estuviese parado desde el año 2013, cuando se creó originariamente, tampoco ha ayudado a dejar de estigmatizar y señalar este problema social. En especial, dentro del propio cuerpo policial.

Un problema, cabe recordar, que con la pandemia de la Covid-19 se ha pronunciado, convirtiéndose en la primera causa de muerte no natural en España. Estos datos han dejado entrever las muchas carencias que nuestro sistema social, sanitario y comunitario tiene respecto a la muerte por suicido y a la atención, prevención y acompañamiento de los supervivientes.

Un colectivo con factores de riesgo añadidos

“Los policías son un colectivo con muchos factores de riesgo” explica la psicóloga Sonia Cervantes. “Vivimos en un contexto de mucha violencia en el que, además, los cuerpos policiales han perdido el principio de autoridad. Sufren una desacreditación constante y se exponen a situaciones muy extremas casi cada día. Conviven con los homicidios, las agresiones y también con las muertes por suicidio. Algunos, incluso, tienen que soportar que la sociedad les escupa, les agreda o les insulte a diario. Y aunque muchos quieran justificarlo con que ‘es su trabajo’; la realidad es que nadie está preparado para sufrir de forma crónica ciertas situaciones. Por mucho uniforme que lleven, debajo hay una persona de carne y hueso, no de acero”, sentencia la experta.

Una realidad compleja y multifactorial

Además, si a esta situación laboral se le añaden problemas personales como divorcios, enfermedades o pérdidas de seres queridos… los factores aumentan. Por eso, para Sonia Cervantes es esencial que dentro de los cuerpos policiales, en general, existan protocolos y mecanismos efectivos para la detección eficaz de las posibles conductas suicidas y que estos mecanismos, además, sirvan para romper con los prejuicios y los estigmas impuestos por nuestra sociedad.

De este modo, considera la psicóloga, “un compañero podría alertar de la conducta sospechosa de otro agente sin necesidad de sentirse culpable por ello, o sin sentir que se está señalando al compañero en cuestión”. Para la psicóloga, al igual que cuando se sufren lesiones físicas nadie juzga a nadie, debería pasar lo mismo cuando se habla de una posible enfermedad de salud mental.

El arma no es la excusa

Paralelamente, añade Cervantes, “hay que dejar de creer que se suicidan porque tienen un arma. Por desgracia, mucha gente muere por suicidio en nuestro país y no todos tienen acceso a las armas”. Para la psicóloga es un factor de riesgo, pero no es determinante. Lo determinante es la suma de muchos factores de riesgo.

Por ello, como también consideran los sindicatos policiales, lo esencial es que este grupo de trabajo se ponga las pilas para crear unos protocolos efectivos, novedosos y que no dejen de lado el apoyo y la atención psicológica constante.

SAP-Fepol pide difusión, detección y formación

En este sentido, Imma Viudes, portavoz del sindicato SAP-Fepol de los Mossos d’Esquadra, celebraba, por un lado, la reapertura del grupo de trabajo y comentaba la necesidad de hacer una primera evaluación de la situación y a partir de este primer diagnóstico, empezar a crear unos protocolos a medida: centrados en la difusión, la detección y la formación.

De este modo, para el organismo sindical que representa Viudes, este grupo de trabajo debe cumplir con la definición de mecanismos de detención de conductas suicidas; diseñar un programa de formación que abarquen a todos los agentes del cuerpo, desde la escala básica hasta los altos comandos; y, hacer un trabajo coordinado con profesionales de Salud Mental para no olvidar el control psicológico. Aun así, aseguraba la portavoz, están a la espera de conocer la opinión de los técnicos y expertos que constituyen dicho grupo de trabajo para conocer cuáles son las necesidades reales del cuerpo policial en esta materia.

USPAC apuesta por la formación para servir y protegerse

En la misma línea, fuentes del Departamento de riesgos y salud laboral del sindicato USPAC celebran la reconstitución del grupo de trabajo y tienen todas las esperanzas puestas en las primeras acciones. De hecho, USPAC lleva años reclamando la reapertura de este grupo, siendo un sindicato muy activo en este sentido, creando sus propios protocolos ante la inacción de la Administración, aportando sus propios psicólogos y liderando la lucha sindical al respecto. Para ellos es esencial una buena formación: tanto para atender a las muertes por suicidio que los agentes se encuentren en sus quehaceres laborales, como para prevenir las posibles conductas entre compañeros. El objetivo sería tener una buena base formativa para “dar un buen servicio y, a la vez, protegerse”, siendo ellos, además, quienes iniciaron hace un año

Desde USPAC reclaman, además de una formación básica, unas herramientas al abasto de todos los agentes para detectar, prevenir y alertar sobre posibles comportamientos. Además, comparten, como Sonia Cervantes, que son un colectivo expuesto a más estrés emocional, a escenas traumáticas y factores de riesgo, que debe tenerse en cuenta. Granitos de arena que, sin las herramientas necesarias, se pueden convertir en montañas…

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