‘Shabu’: la droga que lleva una década causando estragos en El Raval

El 'shabu' es como se conoce a la metanfetamina que se fuma / Archivo
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Se la conoce como ‘la droga de los pobres’: por su precio en el mercado negro, y por el perfil de sus consumidores: personas con largas jornadas laborales, que consumen ‘shabu’ para rendir y no cansarse, hasta que, finalmente, se vuelven adictos

¿Han oído hablar del ‘shabu’? Así es como la comunidad filipina conoce a la metanfetamina que se fuma. Una droga que lleva cerca de una década causando estragos en el barrio de El Raval de Barcelona y que es 15 veces más potente que la cocaína.

Se la conoce como ‘la droga de los pobres’ por su precio en el mercado negro, y por el perfil principal de sus consumidores: personas que suelen tener largas jornadas laborales, con un desgaste físico muy elevado y que consumen ‘shabu’ para rendir y no cansarse, hasta que, finalmente, se vuelven adictos.

Lleva años causando estragos en El Raval

El ’shabu’, en El Raval, se puede conseguir en puntos de venta callejeros, en los problemáticos ‘narcopisos’ o, incluso, en locales y restaurantes donde abunde la comunidad filipina. Y es que, aunque según la presidenta de la asociación Ágape Intercultural, Marivic Pitogo, los principales narcotraficantes de esta droga son de origen nigeriano; hasta ahora los principales consumidores eran de nacionalidad filipina. 

No obstante, desde hace un tiempo, lamenta Pitogo, el consumo se ha extendido más allá y jóvenes de otras nacionalidades ya lo han empezado a consumir; y no solo por rendir en el trabajo…

Consumir para aguantar la jornada laboral

De este modo, los primeros casos alarmantes que se conocieron en Barcelona relacionaban el consumo del ‘shabu’ con jornadas laborales muy desgastadoras. En concreto, empezó a ser realmente preocupante en 2015, cuando se popularizó entre los jóvenes filipinos dedicados a la hostelería. Aunque lo cierto es que, años atrás, en 2011, la Policía Nacional ya advirtió del consumo del ‘shabu’ en las zonas más vulnerables de la Ciudad Condal.

Aun así, no fue hasta 2015, cuando se extendieron los casos, que Marivic Pitogo, que también colabora con la iglesia evangélica de El Raval Jesús Reino Ministerio, empezó a recibir a mujeres que lamentaban las adicciones de sus hijos o maridos a raíz del consumo de este tipo de metanfetamina. Fue entonces que se decidió a fundar la asociación Ágape Intercultural, para intentar ayudar a las familias que estaban sufriendo las consecuencias del consumo adictivo del ‘shabu’. Y, especialmente, para ayudar a quienes se habían vuelto adictos al consumo de esta droga.

Ágape Intercultural
Ágape Intercultural

“Es una droga que te mantiene despierto, activo y con mucha fuerza durante horas. Los jóvenes filipinos la fumaban para poder aguantar las duras jornadas laborales a las que se exponían a diario. Te sientes hiperactivo y cuando se pasa el efecto sientes que necesitas volver a consumir para poder seguir al mismo ritmo”, asegura Marivic a eltaquigrafo.com

Cuadros psicóticos devastadores

Pero, como sucede con todas las drogas, el consumo abusivo y prolongado de este tipo de metanfetamina conlleva unos efectos secundarios que pueden ser devastadores para la integridad física de quienes la consumen. "Cada vez vemos más cuadros de psicosis, con delirios y con alucinaciones auditivas, explica a TVE Francina Fonseca, psiquiatra experta en adicciones Hospital del Mar de Barcelona. "Aunque abandonen el consumo [estos cuadros] ya persisten. Es como si el cerebro quedara lesionado a largo plazo", asegura.

En la misma línea, Marivic asegura que los consumidores se vuelven muy agresivos, debido a las paranoias que empiezan a experimentar debido al consumo de ‘shabu’. Además, añade, pueden llegar a tener alucinaciones o escuchar voces. “Las personas que acuden al hospital por un cuadro psicótico derivado del consumo de ‘shabu’ quedan ingresados directamente en las áreas de psiquiatría, pues terminan desarrollando enfermedades mentales”.

Por ese, desde Ágape se dedican a acoger a personas adictas al ‘shabu’ y ayudarlas a desintoxicarse, salir del círculo vicioso de esta droga y evitar que se lleguen a extremos tan dramáticos.  

Preocupación en El Raval: el consumo se extiende

Según Marivic el problema no termina. Todo lo contrario, se incrementa: no tenemos recursos económicos para ayudar a todas las personas que llegan a nuestra asociación pidiéndonos ayuda porque han caído adictas al ‘shabu’. Cada vez nos llegan personas más jóvenes y de otras nacionalidades, muchos latinoamericanos, y ellos ya no consumen por aguantar en el trabajo, sino por ocio…” se lamenta la presidenta de la asociación.

De este modo, El Raval se ha convertido en un auténtico caldo de cultivo para el consumo de esta sustancia tan peligrosa. La precariedad laboral, la exigencia de jornadas de trabajo maratonianas y un mercado de la droga fácilmente accesible en las calles del céntrico barrio barcelonés, ha puesto en alerta a las asociaciones y centros de prevención de drogas que han percibido otro aumento en el consumo del ‘shabu’.

Por eso, Marivic Pitogo insiste en reclamar más ayudas para poder hacer frente al aumento de casos.

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