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Habla el propietario de un bar que lidió con dos carteristas "perdidos"

Los dos presuntos ladrones, uno con sudadera blanca y el otro negra, en el interior del local de Poblenou   /  Cedida
photo_camera Los dos presuntos ladrones, uno con sudadera blanca y el otro negra, en el interior del local de Poblenou / Cedida

La metodología delictiva es sencilla: los ladrones hacen ver que están perdidos y piden a los comensales de bares y restaurantes que les indiquen cómo llegar a su destino. Aprovechan el acercamiento para hurtar lo que encuentren y huir 

"Nosotros estábamos atendiendo a otros clientes cuando les vimos ya dentro del local. Fueron directos a una mesa donde había una familia de turistas". Andrés D., propietario del bar de Poblenou (Barcelona) en el que irrumpieron dos carteristas "haciendo ver que estaban perdidos", explica cómo sucedieron los hechos.

"Es la primera vez que nos encontramos un caso así en el bar, pero rápidamente los echamos" asegura el joven emprendedor. Según su relato, como ya alertó Patrulla Ciudadana, dos ladrones multirreincidentes entraron en su restaurante y, haciendo ver que estaban perdidos, pidieron ayuda a los comensales de una mesa que se encontraba relativamente cerca de la entrada. 

Se acercaron con disimulo a los comensales 

Uno de ellos, se coló hasta el interior del salón, mientras el otro preguntaba a los clientes del bar que estaban cenando. "Tenía un papel y parece que pidió que le indicaran cómo llegar a una ubicación concreta. Colocó el papel encima de la mesa y, por debajo sustrajo disimuladamente el teléfono móvil de uno de los clientes, que estaba encima de la mesa". Al percibir la actitud sospechosa de los dos individuos -- entraron juntos, pero se separaron y la proximidad con que se acercaron a los comensales -- uno de los camareros de Andrés se acercó a uno de ellos y les pidió que abandonaran el local. Sin mediar palabra alguna, ambos se marcharon apresurados del restaurante. 

Le robaron el móvil a uno de los clientes 

Pasados unos minutos, uno de los turistas que estaba en la mesa se acercó a los camareros y les dijo que su teléfono móvil había desaparecido. "A los dos, tres minutos de echarlos, el cliente nos dijo que su teléfono no estaba, que lo había dejado encima de la mesa y había desaparecido" explica Andrés. "Nosotros les dejamos ir porque no vimos que llevara nada encima y creímos que no les había dado tiempo de actuar...", lamenta. 

Andrés explica que es la primera vez que tiene que lidiar con una situación así en este bar. Sin embargo, es una modalidad delictiva que ya conoce, pues en otros establecimientos de su propiedad, ubicados en la zona de Vila Olímpica -- mucho más concurrida por los turistas -- ya se ha encontrado con un par de casos similares. Por suerte, en esas ocasiones, los ladrones no consiguieron hacerse con nada. 

Sin reparos se plantan en el interior de los locales 

Según alerta Patrulla Ciudadana en sus redes sociales aunque esta tipología delictiva "ya es un clásico", se ha detectado un auge desde la caída de las restricciones por la pandemia. Suele producirse en terrazas y bares del centro de la ciudad o en zonas con abundantes turistas como Paseo de Gracia, Rambla de Catalunya o la Barceloneta. Se aproximan a las víctimas, normalmente, pidiendo una dirección y dejan los papeles encima de la mesa, al retirarlos aprovechan para llevarse lo que haya encima: móviles y/o carteras principalmente.

Los hechos que se ven en las imágenes, que ha facilitado el propio dueño del bar, sucedieron a las 20:55 horas de este pasado lunes 14 de noviembre. Los dos presuntos ladrones entran en el local hasta que uno de los camareros, que huele sus intenciones, les invita a abandonar el local. En ese pequeño margen de tiempo aprovechan y se acercan a los comensales. Lo que preocupa al sector de la restauración es, precisamente, el poco reparo que tienen estos delincuentes hasta el punto de colarse directamente al interior del establecimiento. "Aunque hace años se detectaba principalmente en terrazas, ahora también entran al interior de los bares y restaurantes", alertan desde Patrulla Ciudadana. 

Los bares de Barcelona no son los únicos objetivos 

Sin embargo, los comensales de bares y restaurantes no son los únicos que sufren este tipo de asaltos disimulados. Eltaquigrafo.com ha podido contactar con Mary, la propietaria de un centro de uñas y estética de Montcada i Reixac (Barcelona), que sufrió recientemente un ataque parecido. "Estábamos atendiendo a varias clientas cuando dos hombre entraron en el local. No hablaban bien español y nos dijeron que estaban perdidos. Uno de ellos se acercó al mostrador donde tenemos el teléfono de empresa, una 'tablet' y las propinas de nuestras clientas. Mientras el otro se paseaba por el local 'como Pedro por su casa'". 

En ese momento, Mary detectó que algo no iba bien y rápidamente se levantó de su silla y se dirigió al mostrador a coger el teléfono. "Parecía que estaban haciendo tiempo para acercarse a alguna de las clientas y quitarle el móvil que dejan en las mesitas donde trabajamos o incluso para coger el bote de las propinas y salir corriendo. No me gustó su actitud y les eché. Luego me enteré que estos mismos le robaron el móvil y la cartera a unos clientes del bar de al lado". Exactamente la mismo metodología que en el bar de Poblenou y no precisamente en una zona tan turística como el centro de Barcelona. 

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