Las comisarías catalanas no pueden hacer frente a la acumulación de marihuana

Imágenes que incluye SAP-Fepol en su comunicado de denuncia  /  SAP-Fepol
photo_camera Imágenes que incluye SAP-Fepol en su comunicado de denuncia / SAP-Fepol
Más de 3.000 plantas de marihuana decoraban la entrada de la comisaría de Amposta (Tarragona). La lentitud judicial para autorizar la incineración de estas plantas está provocando graves problemas de espacio en las comisarías catalanas

Hace menos de un mes, eltaquigrafo.com publicaba un reportaje sobre los problemas logísticos en las comisarías catalanas, como consecuencia de la falta de espacio por la acumulación de marihuana. Este lunes 10 se septiembre, el sindicato policial SAP-Fepol hacia públicas unas imágenes de las instalaciones policiales de los Mossos d’Esquadra en Amposta (Tarragona) donde se podía observar la acumulación de 3.000 plantas de marihuana enfrente de dicha comisaría.

Los hechos pasaron el pasado 4 de octubre, tal y como denuncia en un comunicado este sindicato de la policía catalana. Denuncian que la mala gestión a la hora de deshacerse de la marihuana que no es útil para los muestreos representativos, necesarios para la investigación judicial, “se va acumulando en las comisarías catalanas, con el perjuicio por la imagen del cuerpo de los Mossos y la salud de los mismos agentes y también de los vecinos de los equipamientos policiales”.

Y es que, de hecho, la protesta de SAP-Fepol llega después de que varios vecinos y comerciantes de Amposta (Tarragona) se quejaran del fuerte olor a marihuana que desprende una comisaría en la que hay acumuladas más de 3.000 plantas incautadas por la policía autonómica hace más de una semana.

La lentitud judicial provoca graves problemas de espacio y salud

Cabe recordar que, como expresaron a este medio fuentes de la Unidad contra el Crimen Organizado de los Mossos, cada día los Mossos d’Esquadra protagonizan entre dos y tres operación antidroga en Catalunya. La marihuana que no se separa para el muestreo representativo, se conserva en dependencias policiales hasta su destrucción.

El problema, insisten fuentes de los Mossos d’Esquadra, es la lentitud con la que la autoridad judicial autoriza su incineración. Esta demora provoca que la droga, especialmente la marihuana, se vaya acumulando en las comisarías y dependencias policiales creando auténticos problemas logísticos.

Los sindicatos exigen soluciones

Así pues, en un comunicado, el sindicato reclama “una solución global y transversal para solucionar el problema de la gestión de las plantas decomisadas”. En el mismo escrito, denuncian que los agentes de los Mossos d’Esquadra tengan que hacer de “jardineros a tiempo parcial”, dado que se les pide que sean ellos quienes corten y trasladen las plantas incautadas hasta las dependencias policiales, donde se almacenan hasta su destrucción.

Realidad que el sindicato USPAC hace semanas que ya lamentó en declaraciones a radio COPE: las plantas se pudren con rapidez, se parasitan y originan problemas de salubridad pública. En las comisarías de los Mossos, se guardan en los parkings, algunos de ellos repletos de plantas, y su olor impregna toda la instalación, con las molestias que conlleva para los usuarios”, dijo su portavoz, Albert Palacio.

¿Qué solución proponen?

Las fuentes policiales consultadas, dedicadas activamente a la persecución de las organizaciones criminales dedicadas al cultivo y tráfico de marihuana en Catalunya, proponen que la droga pueda destruirse en el momento, que la autoridad judicial autorice su incineración a la vez que se decomisa y se separa el muestreo representativo.

En el caso de plantaciones indoorse propone poder quemar las plantas en la incineradora más cercana el mismo día de su aprehensión, sin la necesidad de tener que transportar toda la droga a sus dependencias policiales. Por otro lado, en el caso de las plantaciones outdoor, que suelen conllevar una dificultad añadida a la hora de su incautación, por las características del terreno donde estén plantadas, se propone poder quemarlas de forma controlado in situ.

En este sentido, explicaban las mismas fuentes de los Mossos, las plantaciones en espacios abiertos suelen encontrarse en zonas boscosas de difícil acceso. En algunos casos, los agentes han tenido que andar hasta dos horas por la montaña hasta llegar al lugar concreto, provocando que la incautación y transporte sea mucho más costoso. De hecho, en una de las últimas operaciones, aseguran, tuvieron que hace uso del helicóptero policial para recoger todas las plantas, que tuvo que hacer tres viajes para limpiar la zona.

Comentarios