Caso BPA: el juicio en la recta final

La nueva sede de la justicia de Andorra donde se celebrará el juicio contra la BPA
photo_camera La nueva sede de la justicia de Andorra donde se celebrará el juicio contra la BPA
Sorprende que la vista oral que se está celebrando en Andorra por el caso BPA esté centrada únicamente en las controvertidas operaciones de intercambio de efectivo entre clientes, y no en las acusaciones de blanqueo por prostitución, narcotráfico, amenazas o sobornos por las que se juzga a los trabajadores

Tras el periodo estival, el pasado día 12 de septiembre, se retomó en Andorra el juicio del caso Banca Privada de Andorra en la primera de las múltiples causas judiciales que tienen abiertas, ante los tribunales del Principado, directivos y gestores del banco que fue intervenido en marzo del 2015 tras el notice del organismo antiblanqueo de los Estados Unidos, el FinCEN.

Unas acusaciones que pierden fuerza

Esta institución estadounidense acusó al banco andorrano de ser una entidad dedicada al lavado de dinero de clientes chinos, rusos, venezolanos y mexicanos. Siete años más tarde y tras la retirada de la acusación por parte de los Estados Unidos, la sentencia absolutoria del caso Petrov para uno de los responsables del banco andorrano al que se relacionó con la mafia rusa, y el acreditado fraude fiscal de la operación Emperador_ que no era delito en Andorra_ están dejando sin argumentos de peso a la fiscalía andorrana para justificar las acusaciones de blanqueo contra los trabajadores de la extinta BPA.

Esta situación, a la que cabe añadir las injerencias de la policía patriótica encabezada por Fernández Díaz, Eugenio Pino o el propio Villarejo en la operación Catalunya, o el reconocimiento explicito del guardia civil Basilio Luís Sánchez Portillo que facilitó información intencionadamente cocinada al FinCEN para que actuara contra la BPA, está obligando a la fiscalía andorrana a retorcer el código penal hasta extremos inusitados para seguir sosteniendo unas causas que tienen más tintes políticos que penales.

El macro juicio del caso BPA se inició en Andorra en junio del año 2021 y se prevé que quede visto para sentencia a finales de diciembre de este año.

El juicio se acelera

En estos momentos y tras las declaraciones de Joan Pau Miquel, exdirector general de BPA y de otros exdirectivos, que se han prolongado durante meses, ha llegado el turno de la declaración de los gestores del banco. A los empleados rasos se les acusa de haber facilitado operaciones de ingreso de efectivo de Rafael Pallardó Calatrava, empresario catalán al que se relaciona con la mafia china de Gao Ping y que está procesado también en el caso Emperador en la Audiencia Nacional.

En esta fase del plenario las declaraciones de los empleados se suceden con relativa celeridad no ocupando, a diferencia de lo ocurrido con los directivos, más de una sesión del juicio. No obstante, las continuas y repetitivas preguntas lanzadas al aire por el Ministerio Fiscal andorrano hacen que las sesiones, en las que los empleados se han negado a contestar a las acusaciones, sean tediosas, retomando interés sólo cuando los procesados, más de veinte personas, contestan a las preguntas de su defensa o a aquellas planteadas por los jueces del tribunal que preside el magistrado Enric Anglada.

Los intercambios de efectivo protagonistas

Sorprende, que la vista oral que se está celebrando en Andorra esté centrada únicamente en las controvertidas operaciones de intercambio de efectivo entre clientes, y no se estén analizando entre otras las acusaciones de prostitución, narcotráfico, amenazas, sobornos o tráfico de personas, por las que se ha llevado a los trabajadores a juicio, y que ahora parecen haberse olvidado. Como también parece haber quedado olvidado que el origen de los fondos que Rafael Pallardó ingresó en Andorra era de naturaleza comercial, procedente de la venta de productos en bazares chinos, un dinero que la banca andorrana podía aceptar sin problemas en aquellos años.

Así pues, las interminables sesiones se centran exclusivamente en los intercambios de efectivo, una práctica esta en la que los gestores de la entidad facilitaban a sus clientes el intercambio entre ellos de fondos no declarados en España para evitar que estos tuvieran que desplazarse con el efectivo a través de la frontera hispano andorrana.

En todo caso, esta práctica no constituye en si misma un blanqueo de capitales en Andorra, y por lo visto en las sesiones del juicio transcurridas hasta la fecha tampoco era una práctica prohibida por la normativa bancaria andorrana. El regulador bancario del principado nunca prohibió de forma taxativa y explicita este tipo de operaciones. Es más, tras la lectura de la normativa bancaria nacional del 2005 al 2014, se intuye con claridad, que este tipo de operaciones se conocían y permitían, hasta el punto que en 2014 pasaron a ser limitadas a un máximo de 3.000 euros.

Si en Andbank pero no en BPA

En relación a estas operaciones de intercambio, llaman poderosamente la atención las declaraciones de aquellos gestores de BPA que por distintas razones también habían trabajado en Andbank a lo largo de su vida profesional, ya que todos ellos han asegurado ante el tribunal que les juzga, que no solo realizaron estas operaciones de intercambio de efectivo entre clientes en BPA, si no que también lo hicieron en el banco de los Reig y los Cerqueda, el Andbank.

Esta situación, que también queda acreditada en el sumario del caso Emperador, donde el gestor de Rafael Pallardó en otro banco andorrano, el MoraBanc, también facilitó efectivo al empresario catalán relacionado con Gao Ping, sigue sin ser investigada por la fiscalía andorrana, mientras que en el caso de BPA es la base de la acusación. Hecho este denunciado en múltiples ocasiones, pero que el fiscal andorrano, Alfons Alberca, parece seguir ignorando.

El caso Pujol: incontestable

La derivada andorrana del caso Pujol aporta de forma incontestable la evidencia más clara de esta doble vara de medir, que de forma totalmente voluntaria, parece estar aplicando la justicia andorrana ante el caso BPA.

La familia Pujol, que actualmente está acusada de organización criminal y pendiente de juicio en la Audiencia Nacional, realizó en Andbank una operación de intercambio de efectivo que queda acreditada en un informe de la UDEF, informe 25.056 UDEF-BLA-G24 de 21 de junio de 2017, al que ha tenido acceso eltaquigrafo.com.

En esta operación fue el chofer de la familia del expresident el que se desplazó a Andorra para facilitar a los gestores del banco un documento con la firma de Jordi Pujol para que se pudiera efectuar un reintegro de 957.700 euros en Andorra. Pero el dinero no salió nunca del principado pirenaico, ni de Andbank, ya que como se puede leer en el correo electrónico que consta en el informe de la UDEF, los gestores del banco aprueban, con la autorización del presidente de la entidad, Oriol Ribas, que los fondos, que en total ascendían a 1.352.278 euros se ingresaran en la cuenta de otro cliente.

De este modo, el dinero que en Andorra transcurría de la cuenta de Pujol a la de otro cliente, se entregaba en España en efectivo a la familia Pujol, de forma totalmente opaca para la Agencia Tributaria y evitando así el traslado de fondos por la frontera española. Así pues, Pujol podía disponer en España de 1,3 millones de euros que otro cliente de Andbank, o los gestores de la propia entidad, le entregaban a domicilio, y el cliente en Andorra recibía a cambio un ingreso en su cuenta sin necesidad de haber llevado el dinero al Principado.

Una operación de intercambio de efectivo entre clientes que los propios gestores de Andbank solicitan se les autorice realizar por caja para simular un reintegro y un ingreso. Una operación que la UDEF no ha sabido identificar y que la fiscalía de Andorra no quiere ver.

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