Crimen de Castro Urdiales: el jurado declara culpable a la acusada de matar a su pareja

La acusada de asesinar a su pareja, cuya cabeza apareció en una caja en la casa de su amiga, en Castro Urdiales, en la Audiencia de Cantabria   / 
 PEDRO PUENTE HOYOS -EFE
photo_camera La acusada de asesinar a su pareja, cuya cabeza apareció en una caja en la casa de su amiga, en Castro Urdiales, en la Audiencia de Cantabria / PEDRO PUENTE HOYOS -EFE

Aunque no ha quedado probado ni cómo mató a su pareja, ni cómo se deshizo del cadáver, el jurado popular ha declarado culpable a Carmen Merino del escabroso crimen de Castro Urdiales.

El jurado popular de la Audiencia de Cantabria, encargado de juzgar el crimen de la Castro Urdiales, ha declarado culpableCarmen Merino de acabar en febrero de 2019 con la vida de su pareja, Jesús María Baranda, con intención de "aprovecharse económicamente" tras haber sido nombrada heredera universal de su testamento.

Con ocho votos a favor y uno en contra, el jurado ha considerado probado que Merino, que lleva en prisión provisional desde septiembre de 2019, mató a su pareja, aunque no se sabe cómo, y luego se deshizo del cadáver. Extremo que tampoco ha quedado claro. Lo que ha quedado probado es que la acusada entregó la cabeza de la víctima en una caja a una vecina y amiga de la misma localidad.

Paralelamente, como no se ha podido acreditar el uso de diazepam para acabar con la vida de Jesús María, el fiscal y la acusación particular han rebajado sus peticiones de pena de 25 a 15 años de cárcel.

Los hechos

El 28 de septiembre de 2019 una vecina de Castro Urdiales (Cantabria) llamó a la Guardia Civil alertando de que una amiga suya, Carmen Merino – la acusada --, le había hecho entrega de una caja con un cráneo humano en su interior. Según su declaración, la acusada, de 64 años, le entregó la caja envuelta en papel de regalo unos días antes, asegurando que en su interior había varios juguetes sexuales.

Merino le dijo a su amiga que se la guardara porque la Guardia Civil iría en los próximos días a registrar su vivienda y le daba vergüenza que encontrara la caja llena de juguetes. La Benemérita llevaba meses investigando la desaparición de Jesús María Baranda, un jubilado de 67 años, pareja de Merino. Las diligencias avanzaban a trompicones, los agentes no sabían dónde podía ocultarse el desaparecido y por eso decidieron registrar la casa donde ambos, Carmen y Jesús María, habían convivido.

El cráneo apareció en el interior de la misteriosa caja

Sin embargo, algo cambió radicalmente en la investigación de la desaparición de Jesús María, cuando la vecina llamó para alertar de la desagradable sorpresa que había en el interior de la caja: un cráneo humano. Carmen Merino quedó automáticamente detenida por la desaparición y asesinato de Jesús María Baranda, desaparecido desde febrero de ese 2019.

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