El jurado popular exculpa por unanimidad a Alba A. del parricidio de Vilanova

Imagen de los acusados durante la primera sesión del juicio oral  /   eltaquigrafo.com
photo_camera Imagen de los acusados durante la primera sesión del juicio oral / eltaquigrafo.com
El otro acusado, Ismael M. ha sido declarado culpable de matar a su padre, pero queda eximido de responsabilidad penal al padecer esquizofrenia. Según el jurado popular no se puede probar que Alba A. manipulara a Ismael para que cometiese el asesinato

El jurado popular de la Audiencia de Barcelona, encargado de decidir sobre la inocencia o culpabilidad de Alba A. -- acusada de estafa continuada e inducción al asesinato --, ha declarado no culpable por unanimidad a la joven. Consideran que no queda probado que Alba A. manipulara a su amigo, el también acusado Ismael M., a matar a su padre el 8 de junio de 2019 en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), tras hacerle creer que era un peligroso mafioso.

De este modo, después de deliberar durante dos días, los nueve miembros que componen el tribunal popular consideran que la acusada no indujo al joven, mientras éste sufría un brote de esquizofrenia paranoide, a matar a su padre e incendiar su casa. Tampoco ven probado que tratara de estafarlo los meses previos al crimen, bajo la excusa de que ambos formaban parte de un ficticio grupo de investigación de los Mossos que necesitaba fondos para seguir con su actividad parapolicial.

La enfermedad de Ismael, clave para exculpar a la otra acusada

Por otro lado, Ismael M. ha sido declarado culpable por unanimidad de matar a su padre. Extremo que él mismo ya reconoció tras ser arrestado en junio de 2018. No obstante, el jurado ha valorado de forma unánime que el joven está exento de responsabilidad penal debido a la esquizofrenia paranoide que padece y que se desarrolló por primera vez los meses antes de cometer el crimen.

De hecho, la enfermedad de Ismael ha sido la clave para exculpar a la otra acusada. En concreto, por el testimonio de un psicólogo aportado por la defensa de la joven, que indicó que una persona en pleno brote esquizofrénico no podía ser manipulada. "Inducir al delirio en un psicótico es muy difícil" afirmó.

Con todo, la fiscal del caso, que pedía una pena que oscilaba entre los 32 años y medio y los 22 años y seis meses, ha anunciado tras la lectura del veredicto su intención de recurrir la sentencia.

Si no mataba a mi padre, la mafia iría a por mi familia” 

Los hechos se remontan a la mañana del 8 de junio de 2019, cuando Ismael M. mató a su padre e incendió la vivienda familiar. Lo hizo convencido de que su padre formaba parte de una organización criminal muy peligrosa. Realidad que, según su relato, fue Alba A. quien se la hizo creer, como que formaban parte de un grupo parapolicial que perseguía mafiosos. “Si no mataba a mi padre, la mafia iría a por mi familia” les confesó entonces a los Mossos d’Esquadra.

Ismael no lo sabía. Ni siquiera su madre o su abuela, que le acompañó a comisaría lo sabían, pero el joven estaba en pleno delirio. De hecho, llevaba meses padeciendo los efectos de un brote psicótico derivado de una esquizofrenia paranoide latente, pero que nunca antes se le había manifestado.

Según su relato, fue la ahora exculpada quién le hizo creer que su padre era peligroso y que para librarse de la presunta organización criminal a la que pertenecía debía matarlo y quitarle 20.000 euros. Además, Ismael estaba especialmente preocupado por proteger a su novia “Júlia” y a sus hijos mellizos, todos ellos personajes ficticios que, según el relato de la fiscalía, Alba A. se inventó para tratar de manipularlo.

Ella negó los hechos

Sin embargo, la versión de ella fue radicalmente opuesta. Negó los hechos y señaló a su expareja, a Arnau, como artífice de toda la trama ficticia de mafiosos y policías que condujo a Ismael M. a entrar en un auténtico delirio psicótico. De hecho, llegó a afirmar que ella también se creyó toda la trama criminal ideada por Arnau. “Yo sabía lo mismo que Ismael, yo no daba las órdenes, las daba Arnau. Me llegué a creer que la mafia existía”, dijo entre lloros.

Lo único que confesó fue su participación en darle vida al personaje de “Júlia”, una joven que, según ella, fue ideada por Arnau, pero que crearon para subirle el ánimo a Ismael, amigo de ambos. “Arnau se lo inventó para subirle la autoestima a Ismael al creer que tenía novia. Mis intenciones siempre fueron buenas y yo nunca involucré a ‘Júlia’ con la trama de los Mossos y la mafia. Eso también lo hizo Arnau”.

El móvil económico

Según el Ministerio Fiscal, el móvil del crimen era económico. De hecho, la acusada había obtenido varias transferencias por un total de 7.495 euros de parte de Ismael M., a quien había hecho creer que iban destinadas a cursillos de formación del grupo secreto de los Mossos del que decía que formaba parte. El jurado, sin embargo, ha considerado no probado que Alba estafara a su amigo puesto que la cuenta donde iban a parar los reintegros de Ismael era de uso compartido entre ella, él y un amigo, todos ellos compañeros de piso.

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