La juez archiva el suicidio de Kira y determina que no hubo acoso en el colegio Pare Manyanet

Puerta principal del colegio Pare Manyanet de Sant Andreu donde estaba escolarizada la menor  / Archivo
photo_camera Puerta principal del colegio Pare Manyanet de Sant Andreu donde estaba escolarizada la menor / Archivo

El Juzgado de Instrucción 31 de Barcelona ha archivado el procedimiento penal que se abrió para esclarecer el suicidio de la menor, el 19 de mayo de 2021. No obstante, los padres y el Ayuntamiento de Barcelona ya han recurrido el fallo 

El pasado 10 de octubre de 2022, el Juzgado de Instrucción 31 de Barcelona ordenó el archivo y sobreseimiento provisional del procedimiento penal que se abrió el 19 de mayo de 2021 después de que Kira, una menor de 15 años, se suicidara. El objetivo era esclarecer la muerte por suicidio de la joven y determinar si, como denunciaban los progenitores, Kira se había suicidado como consecuencia de una situación de acoso en el colegio donde iba desde bien pequeña, el Pare Manyanet del barrio de Sant Andreu (Barcelona).

Tras más de un año de investigación judicial y policial, la magistrada del juzgado 31 de Barcelona ha concluido que el suicidio de la menor no se puede relacionar con una situación de bullying en la escuela, al no evidenciarse pruebas suficientes de que existiera tal acoso. Tampoco que la joven pudiese haber sido víctima de los supuestos abusos o agresiones sexuales que se investigan en la misma congregación escolar.

No hay indicios de la participación de un tercero en el suicidio de Kira

Parte del fallo en el que se archiva la causa   / 
 eltaquigrafo.com
Parte del fallo en el que se archiva la causa / eltaquigrafo.com

De hecho, el fallo hace hincapié en que ni amigos, ni profesores, ni familiares detectaron con anterioridad una actitud sospechosa de ser consecuencia de acoso en la escuela. Y añade que las eventuales mofas, consideradas como no graves, sobre el timbre de voz de la menor, no constituyen infracción penal”.  

Se apunta, por otro lado, que la menor se encontraba desbordada, sufría ataques de nervios, con estrés muy elevado y signos de temblores y ganas de vomitar. Sintomatología que evidenciaba en casa o que no percibieron desde el centro educativo que no obstante sí alertó a los progenitores de la necesidad de rebajar la carga académica y hacer deporte”; pues Kira, además de cursas 3º de la ESOC, hacía el bachillerato dual y francés extraescolar.

El mensaje de “muerte” “muere” fue un error

Del volcado de su teléfono móvil y del ordenador de la menor, se puede extraer que Kira “mantuvo conversaciones con temática relacionada con soporte psicológico vinculado a la depresión, ansiedad social y actuaciones en público”. Sin embargo, no se ha encontrado ningún indicio que haga sospechar de la participación de un tercero en la determinación de la menor de quitarse la vida”.

En cuanto al problemático mensaje que recibió en su correo, días después de la muerte, y en el que se pueden leer las palabras “muerte” y “muere”, el fallo señala que fue un error de un compañero.

La escuela nunca fue objeto de esta investigación

Paralelamente al auto de sobreseimiento, la escuela también ha emitido un comunicado a las familias, aclarando que ha participado en la investigación aportando toda la documentación que le ha sido requerida por el juzgado y que el director de la escuela declaró como testigo para esclarecer los mecanismos de detección y actuación en casos de acoso entre iguales, pero que "ni la escuela ni ninguno de sus miembros han sido nunca objeto de esta investigación".

De hecho, al ser un mero testigo y no una de las partes implicadas, los responsables del colegio Pare Manyanet han tenido acceso al auto del 10 de octubre esta misma semana.

Con todo, en diciembre de 2021, la Conselleria de Educación, tras una investigación paralela encargada a una auditoría externa, concluyó que no había indicios de acoso escolar en el suicidio. 

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