Rodrigo Lanza condenado por asesinato por el crimen de los tirantes

Lanza, durante la primera sesión del juicio | EFE
photo_camera Lanza, durante la primera sesión del juicio | EFE
Después de que la Audiencia Provincial de Zaragoza declarase nulo el juicio contra Lanza por falta de motivación del jurado, este jueves se ha conocido la sentencia definitiva: Rodrigo Lanza es culpable del asesinato de Víctor Laínez.

La sentencia definitiva llega seis meses después de que el Tribunal Superior de Justicia de Aragón declarase nulo el primer juicio contra Lanza «por falta de motivación del jurado». Se trata, pues, del segundo juicio que se ha celebrado por ese crimen y Rodrigo Lanza, acusado de asesinar a Víctor Laínez por motivos ideológicos —porque llevaba unos tirantes con la bandera española, de ahí el nombre del caso—, se enfrenta ahora a una pena de hasta 23 años de cárcel, al ser considerado culpable de asesinato por la mayoría de los miembros del jurado popular que lo juzgaba.

La primera sentencia, finalmente anulada, le impuso cinco años de cárcel por matar a Víctor Laínez, de 55 años. Ahora, el jurado ha declarado a Rodrigo Lanza culpable de asesinato con las agravantes de dolo eventual y de crimen por motivos ideológicos, y la atenuante de embriaguez. Lo que implica una pena mucho mayor.

Se acepta la versión de la Fiscalía

Con esta resolución, el tribunal popular acepta las versiones de la Fiscalía y las acusaciones y rechaza la versión dada por Lanza en el juicio, quien manifestó que actuó movido por el pánico, pensando que Laínez le iba a atacar con una navaja, y queriendo dejar claro que el primer golpe se lo dio de cara.

Los nueve miembros del jurado, que llevan deliberando desde la tarde del martes, han contestado a las 45 preguntas que les planteó la jueza, María José Gil, y han considerado probado que Lanza golpeó fuertemente con el puño la parte inferior trasera de la cabeza de Laínez, tras lo que este cayó inconsciente. Por unanimidad, determina el tribunal popular, que cuando la víctima estaba en el suelo, Lanza le dio una patada en la cabeza, se le colocó encima y siguió propinándole puñetazos en la cara, tras lo que le dio una última patada muy fuerte en la cabeza y salió del local.

Conocía la ideología de Laínez

Como agravantes, el jurado acepta que el acusado actuó por motivos ideológicos, basándose en que un amigo le había advertido previamente de la condición de extrema derecha o neonazi de la víctima, y la alevosía, teniendo en cuenta que no tuvo posibilidad de defenderse.

La Fiscalía ha pedido 20 años de prisión y 150.000 euros de indemnización, que las acusaciones particular y popular han elevado a 25 años, con una indemnización para los herederos legales de Laínez de 500.000 euros.

Por su parte, la defensa ha recurrido por «defectos de forma» en algunos de los puntos del objeto del veredicto y ha considerado que no se pueden estimar la alevosía ni los motivos ideológicos porque las preguntas relativas a estos agravantes no estaban bien formuladas.

La defensa considera solo el homicidio

Por eso, a juicio del abogado de Lanza, Endika Zulueta, no hay asesinato sino, en todo caso, homicidio, pero, según el letrado, no se le ha preguntado por eso al jurado. Por su lado, ha solicitado una pena de dos a cinco años por lesiones con resultado de muerte. La magistrada, María José Gil, deberá ahora redactar la sentencia.

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